martes, 27 de agosto de 2019

La Noticia antes que el crimen.
El asesinato de Cánovas del Castillo.

Anteayer, viernes, se cumplieron los treinta y nueve años del día en que el anarquista Angiolillo mató a tiros en el balneario de Santa Águeda, hoy manicomio guipuzcoano, al Ilustre jefe del Partido Conservador español, a la sazón presidente del Consejo de Ministros, don Antonio Cánovas del Castillo.
Aún recuerda el cronista las amplias informaciones que publicaron los periódicos de la época, y muy particularmente los grabados explicativos en las revistas ilustradas, debidos al lápiz de los más afamados dibujantes de entonces, pues el fotograbado estaba casi en sus comienzos y no se empleaba, por lo borroso que solía salir, para asuntos de tan alta importancia como el asesinato de un Jefe del Gobierno.
Resultado de imagen de el asesinato de canovas

Recuerdo, pues, el grabado que mayor popularidad alcanzó, que era uno en que aparecía don Antonio semiderrumbado sobre un banco situado en la galería, junto a una puerta del balneario, en tanto que su esposa, doña Joaquina Osma, presa de enorme excitación, estaba en actitud de golpear con el abanico al criminal, que iniciaba la huida llevando aún en la mano el revólver humeante.
Pero no es al crimen en sí, execrable como todos a lo que el cronista quiere referirse, sino a la forma y momento en que llegó a su noticia lo sucedido en Santa Águeda.


Michele Angiolillo

Si de buenas a primeras afirmo aquí que el hecho ocurrió a las once de la mañana, como es verdad, y yo me enteré de modo oficial e indubitable de que ello había ocurrido, dos horas antes, o sea a las nueve de la mañana, parecerá una afirmación absolutamente fuera de toda lógica, algo así como una burda patraña que no merece ningún crédito. /
Y sin embargo, la afirmación es exacta, aunque claro está que requiere sus explicaciones.
El domingo, 8 de agosto de 1897, día de autos, como se dice en términos forenses, se encontraba el cronista en Cienfuegos, la bella ciudad cubana de la provincia de Santa Clara, la "perla del Sur", como se la llamaba, y se la llama todavía, pues no ha perdido ninguno de sus derechos a ostentar tan lindo nombre.
El cronista prestaba sus servicios , unos servicios muy modestos, a bordo del vapor correo "Argonauta" de la Compañía de Menéndez, de Cienfuegos, que tenía la exclusiva del transporte de correspondencia entre todos los puertos de la costa Sur de la isla, desde Batabanó hasta Santiago de Cuba.
El "Argonauta" estaba entonces amarrado en el puerto de Cienfuegos, en calidad de reserva, por ser el
buque menos lujoso de la flota, y por cierto no desamarró hasta el año siguiente, después de declarada la guerra entre España y los Estados Unidos, con tan mala fortuna que en uno de sus primeros viajes fué apresado por el crucero norteamericano "Nashvllle", a la entrada de Cienfuegos. y apresados asimismo el coronel de Sanidad militar, señor Cortijo y otros militares, mas la carga de armas y municiones que conducía el buque.
Coleccionismo: LAMINA ESPASA 29276: Vistas de Cienfuegos Cuba - Foto 1 - 132495317

Volviendo a nuestro cuento, el cronista salió aquella mañana de a bordo, a primera hora, para evacuar en tierra una comisión del capitán del "Argonauta" don Francisco Tarongí, mallorquín, primo carnal del entonces capitán general de la Isla, don Valeriano Weyler.
Al llegar a la esquina de las calles de Santa Isabel y Santa Clara, frente al famoso "almacén colorao", uno de los puntos más céntricos de la ciudad, le sorprendió la presencia de un negrito vendedor de periódicos, que pasaba a toda velocidad gritando: — !! Suplemento de "Las Villas", con el asesinato de Cánovas .!!
Eran las nueve en punto de la mañana. La cosa tiene su explicación natural en la diferencia de meridianos entre España y Cuba. Un corresponsal diligente, acaso de San Sebastián, cablegrafió a La Habana la noticia escueta del crimen, apenas cometido éste, y desde La Habana funcionó seguidamente el telégrafo a todos los puntos importantes de Cuba. 
Y esa fué la manera de aprovechar las cinco horas y media de diferencia entre un buen reloj en Sarta Águeda y otro bueno en Cienfuegos, para que el cronista y todos los vecinos de la ciudad supieran, dos horas antes, que se había cometido un horrendo crimen a mil quinientas leguas de distancia.


"El argonauta"



Cuando el cronista regresó al "Argonauta", pudo observar desde la entrada del muelle que le había prendido la noticia, pues ya flotaban al aire, en los dos palos y en el asta de popa, las banderas del "correo marítimo" izadas a media asta en señal de duelo.


Roger de Juval.

El Noticiero Bilbaino.

Bilbao, Agosto de 1936.

Este es el último articulo, aparecido en "El Noticiero Bilbaíno , firmado  por Roger de Juval.




jueves, 18 de octubre de 2018

CUANDO AGONIZABA EL SIGLO

El bloqueo de La Habana

La Habana y la entrada del puerto desde el Morro.

     El inusitado ir y venir de " autos " y camiones, la rápida concentración de ciudadanos en busca de armas, la injustificada inquietud que se retrataba en muchos semblantes de gentes asustadizas, la sucesión de disposiciones emanadas de quienes tomaron a su cargo la tarea  de dirigir  la acción en estos días que pasarán a la historia de Bilbao como los más febriles  entre los que han ido sucediéndose  desde la epopeya gloriosa del 74, todo esto reunido, trae a la mente del cronista el recuerdo claro y preciso , a pesar de los treinta y ocho años transcurridos, del día en que la escuadra norteamericana extendió su linea de potentes barcos ante las extensas costas de Cuba, estableciendo de hecho el bloqueo de la isla y por ende, el cierre absoluto del puerto de La Habana.

     Fue el jueves, 21 de Abril de 1898 a la caída de la tarde. Por la mañana se había dado  el aviso de que cuando el vigía del faro de O´Donell, situado en el histórico castillo del Morro, avistase los barcos que, según noticias que se tenían, navegaban hacia Cuba para bloquear La Habana, daría un aviso telefónico a la fortaleza  de La Cabaña, y ésta  dispararía tres cañonazos consecutivos en señal de alarma.
Faro de O´Donell

     Y en efecto, poco antes de las seis de la tarde, se oyó clara y distintamente en toda la ciudad el eco de los tres disparos. Inmediatamente se originó en las calles  un inusitado vocerío y un movimiento extraordinario  de gentes  que corrían  en todas direcciones.
     De todas las casa comerciales de La Habana, de los grandes almacenes  de las calles de Oficios y Mercaderes, de las pañerías y peleteros de Moralla y Teniente Rey, de las tiendas de lujo de Obispo , O ´Reilly, San Rafael, Galiáno y Neptúno, de las más modestas de la calzada del Monte, y calles circundantes , de los cafés, fondas y fábricas de tabaco, salían abrochándose los últimos botones del uniforme y empuñando el fusil como podían, los dependientes que pertenecían  al Instituto de Voluntarios, que eran casi todos los de La Habana.
Calle  Obispo

      Y buscándose unos a otros los del mismo batallón se encaminaban presurosos a pie o utilizando los innumerables coches  de punto- los tan decantados " peseteros"- que inundaban de ordinario la ciudad se dirigían  a todo correr  de sus piernas o de las patas de los escuálidos jamelgos, a la explanada de la Punta, donde se había previsto que se concentrasen  los distintos cuerpos  de aquel famosísimo Instituto.
     Nadie se daba cuenta de por qué y para qué se hacía aquella concentración , pero lo cierto era que imperaba el nerviosismo, y entre los gritos y vivas y el resonar de las músicas tocando la archifamosa  "Marcha de Cadiz" se llenó de gente la amplia explanada , y la que no cupo en ella se desparramó por la plaza de San Lázaro- hoy paseo del Malecón- , hasta la batería  de la Reina , situada frente al edificio de la Beneficencia, donde ahora se halla el risueño parque de Maceo.
     Y así transcurrió  la noche, con la Punta y la playa llenas de gente, que no podía hacer otra cosa que contemplar las siluetas, empequeñecidas por la distancia, de los acorazados yanquis  que cruzaban  por el mar libre, llegando por el oeste hasta la altura del Mariel, y por el este hasta la playa de Baracanao. Entretanto, otro grupo numeroso  se encaminaba  por las viejas calles de La Habana antigua hacia la plaza de Armas , apiñándose ante el palacio de La Capitanía General reclamando la presencia del titular de aquella casa, excelentísimo señor Don Ramón  Blanco y Erenas, marqués de Peña Plata, el cual acabó por salir al balcón central para arengar a la multitud, diciendo entre vítores y aplausos, que " para entrar los yanquis en La Habana, tendrían que pasar sobre su cadáver".. pero no hubo nada de eso.
     Al día siguiente ya fue otra cosa. Empezaba la gente a percatarse de la verdad de la situación, ya que , cerrado el puerto y los demás de la isla, y combatiendo en el interior españoles y cubanos, no tardaría en sentirse en la ciudad el zarpazo  del hambre. Se permitió  por aquellos días salir de La Habana, por vía marítima y en buques exclusivamente  norteamericanos, a cuantos elementos de la población civil quisieran eludir  los efectos de un posible bombardeo, y habiendo sido muchos, sobretodo entre las clases adineradas, los que se  aprovecharon de este permiso, aparecieron  un día todas las esquinas de la ciudad adornadas con unos carteles  que decían: "Se venden camisones ( camisas de mujer) para los que se embarcan", con lo que se les tildaba de mujerzuelas.
     Entretanto los barcos yanquis cruzaban y cruzaban por el horizonte marítimo de La Habana y la playa y La Punta se veían continuamente llenos de curiosos. Y como no faltan  gentes que de todo han de sacar partido, no tardaron en situarse en aquellos puntos varios individuos provistos de anteojos  de largo alcance, que por una moneda de dos centavos - una perra gorda- dejaban mirar por espacio de un minuto.
     Pronto empezaron a escasear los víveres y una de las cosas  que primero faltó fue la harina, quedando solo en la ciudad la que tenían en deposito los almacenes de la Administración militar, nutridos además, por orden superior, con la poca que quedaba en poder de los comerciantes .

   
Don Ramón  Blanco y Erenas. Marqués de Peña Plata.

     De manera que no había más pan que  el que se elaboraba para las tropas , salvo una poca cantidad que se hacía cada lunes en un barrio de la ciudad, cuyas panaderías lo servían a razón de un kilo por persona como máximo, con lo cual se formaban larguísimas colas , a las que solían ir todos los miembros de las familias del barrio. El pueblo habanero , que no perdía el humor, cantaba; A la cola, a la cola- a coger el pan- del General Arolas, porque este general era el Gobernador Militar de La Habana, y el encargado de la distribución de las subsistencias.
     A la puerta de los cuarteles se hacía diariamente un mercado " sui generis" una especie de zoco al aire libre, donde acudían las gentes a inducir a los soldados a que les vendiesen el pan. A tres y cuatro pesetas se llegó  a pagar el panecillo , mal cocido, de trescientos gramos.
     Multitud  de familias llegaron a acostumbrarse a comer sin pan, sustituyéndolo con el sabroso aguacate, o con otros frutos, sobre todo mangos , que abundaban extraordinariamente, así como el tabaco, ya que estando cerrado el puerto , no era posible la exportación.
     Por aquellos días ocurrió la sublevación, por razones de índole económica, del Batallón de Orden Público de La Habana, acuartelado en la calle de Compostela, sublevación que por fortuna , se arregló sin consecuencias graves para nadie.
     De aquellos sublevados tenemos aquí por lo menos dos, que son; el actual secretario particular de la Alcaldía de Bilbao, señor Pascual, y el conserje del Ayuntamiento de Guecho, don Manuel Otaola, que por muchos años lo cuenten.
     A mediados de Junio, forzó el bloqueo, consiguiendo entrar en Cienfuegos con un completo cargamento de harina y otros víveres , el vapor español " Montserrat", de la compañía Transatlántica al mando del valeroso capitán Don Manuel Deschamps.
      Aquel refuerzo mejoró un poco la situación, y entre los agasajos al capitán Deschamps, que se trasladó por tierra a La Habana y las noticias que circulaban sobre las "bravas acciones" del " Conde de Venadito", el " Nueva España" y algún otro de nuestros barquitos de guerra, que salían, disparaban unos cañoncitos que no alcanzaban a nadie y regresaban al puerto, la gente tenía que entretenerse y entretener el hambre.
   
Ayuntamiento de La Habana

      Pero pronto, aunque con mucho retraso, se tuvo noticia del desastre de Cavite, en las lejanas Filipinas, y luego, tras el delirante frenesí  que causaron la llegada  de la escuadra de Cervera a Santiago de Cuba y la de la escuadrilla de detroyers de Villamil a Puerto Rico, llegaron los primeros días de Julio y se conoció en toda su extensión el estéril sacrificio en aguas de Santiago, de los tres cruceros bilbaínos y del acorazado "Colón" en lucha patriótica, pero suicida, contra un enemigo mil veces superior en todo.
     Entonces decayeron los ánimos en La Habana, como en toda la isla y las gentes se dieron a esperar a que llegase la hora del levantamiento del bloqueo que aún tardó cerca de un mes, sin otro pensamiento que el de satisfacer la  más prosaica e imperiosa de las necesidades; Comer. 

Roger de Juval.
Agosto de 1936. El Noticiero Bilbaino.

Nota del blogger: Las fotografías no aparecen en el artículo original, ni son necesariamente contemporáneas con el relato.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

EFLUVIOS DE LA VIDA MODERNA

EL "OREJAS PALACE HOTEL" DE ERANDIO

GRAN CONFORT,AGUA CORRIENTE, ESTANCIA DIARIA,"TOUT COMPRIS"
0,10 PESETAS

Historia del edificio

Vamos a poner en conocimiento de nuestros lectores la existencia , hasta ahora ignorada por las agencias de turismo, de un hotel moderno, instalado en edificio construido "ad hoc" , que no  puede considerar como rivales dignos  ni a los Waldorf Astoria, ni a los Carlton , Ritz , Empires, Palace y demás posadas suntuosas que se encuentran a lo largo de las principales rutas viajeras de este mundo en el que nos hospedamos.
El "Orejas Palace Hotel" o simplemente "Hotel Orejas" de Erandio, es algo absolutamente original, que no tiene par en la historia de la industria hotelera, tan prospera en nuestros días y tan diferente de la de aquellos tiempos , idos para siempre, en que se reducía  a los clásicos mesones o ventorrillas esparcidas a lo largo de las polvorientas carreteras.
El " Hotel Orejas" nació de la necesidad de retirar de la vía publica, donde molestaban  a los transeúntes y además estaban constantemente  expuestos a las inclemencias del tiempo  , y lo que es peor, a las diabluras de los chiquillos, a los mil y un burros- algo se exagera- de los aldeanos, que procedentes del Goyerri, de la Campa, de Asua, de Laukiniz, de Martiartu, de Lejona, etc, bajan diariamente a esta populosa barriada de Desierto para traer la "vendeja" o la leche fresca y para hacer las compras de los múltiples artículos , que como en todos los hogares se necesitan en aquellos apuntados caseríos.
El popular Alcalde de Erandio- popular hasta la pared de enfrente a pesar de deber su nombramiento a la finada Dictadura- Don Pascasio Echarri, fue el primero en pensar que los animalitos de largas orejas estaban mal, abandonados en la calle mientras sus amas hacían la distribución o la venta de sus artículos y se esforzó en procurarles una estancia digna y decorosa que los alejase de la vista  del publico y les proporcionase el placer de ser siempre encontrados a tiempo por sus amas cuando llegara la hora de retornar a la cuadra amada.
Y pensó al efecto en un terreno de propiedad municipal , situado a un costado de la Iglesia parroquial de San Agustín de Alango.
Pero el rector del templo, con razón sobrada, puso el grito en el cielo porque ! ahí es nada, tener como vecinos a tales huéspedes , excesivamente  "olorosos" en determinadas ocasiones!.
Hubo, pues, que renunciar a tal propósito, y en estas y las otras, sobrevino el cambio en el ayuntamiento, determinado por la caída de la mencionada Dictadura.
Pero la semilla estaba echada y cupo la gloria a Don Segundo Bilbao, alcalde sucesor de dar forma y consistencia al proyecto, que culminó en la construcción del edificio en cuyo magnifico interior, con huéspedes y todo, puede admirar el lector en una de las fotos que acompañan estas lineas.

Se levantó el "Hotel Orejas" en los terrenos zagueros del Palacio Municipal, según plano del arquitecto del ayuntamiento Sr. Guerra y quedó listo para inauguración en Septiembre del pasado año con un coste total de unas cuatro mil quinientas pesetas.
Se trata de una construcción abovedada de treinta y seis metros de largo, por cinco de ancho y tres de altura,que cuando se haga el proyectado relleno de los terrenos en que esta asentado, presentara solo una pequeña superficie que podrá ser disimulada con jardines o algo análogo, salvo, como es natural , los accesos a las dos puertas laterales que dan la entrada a una especie de túnel que forma el edificio.
Tiene este , a mas de las dos puertas mencionadas,  nueve claraboyas convenientemente esparcidas, que dan luz suficiente y renuevan de modo constante el aire, haciendo cómoda y hasta agradable la estancia de los huéspedes.
A todo lo largo de una de las paredes corre una barra a la que se atan los  ramales y por el centro del suelo, en sentido longitudinal, hay un canal evacuatorio con alcantarilla central,de manera que todo esta previsto y nada queda por hacer.

El "Maitre D´Hotel"
O como dicen en el pueblo con frase gráfica "el amo de los burros". 
Vedle , ahí , en la foto, apoyando la mano izquierda  en el quicio de la puerta principal de su querido hotel, como defendiendo la entrada.Un poco oscuro aparece el "hall ", pero así resalta mas la figura del conocedor de los burros de toda la comarca.
Se llama Antonio Peñalba Martinez , cuenta treinta y ocho años de edad y es natural de Olmillos de Sasamon , en el partido de Castrojeriz, provincia de Burgos. Tiene esposa y cinco hijos y vive en Baracaldo, pues en Erandio no ha podido encontrar una vivienda de costo relacionado con sus ingresos habituales.
Vino a esta anteiglesia por haberle sido concedida , por el ramo de Guerra una plaza de peón caminero ! que no existía!,  pero su aspecto de hombre honrado y sus antecedentes de buen trabajador , inclinaron el animo del alcalde en su favor y para rectificar el error oficial del que había sido víctima, le concedió la plaza de director-administrativo , jefe y empleado único y exclusivo del "Hotel Orejas" con el sueldo anual de dos mil doscientas pesetas. Y no hubo , ni creemos que habrá , ocasión de arrepentirse de este nombramiento.
Para dar una idea de las actividades de Antonio Peñalba, basta consignar el dato de que al prestar su servicio militar en África, allá por los años de 1910 y 1911, en el extinguido Regimiento de Ceriñola, sirvió como barbero en su compañía , sin haber aprendido previamente el oficio.! Las caras que habrá desollado!
Este empleado modelo, que así puede calificarsele, se levanta antes del alba, cruza la ría en el primer gasolino y a las seis en punto se presenta en su puesto,  abre las puertas del hotel, da un vistazo a ver si todo esta en orden , como lo dejó el día anterior y se prepara a recibir a sus "huéspedes", y a las chicas, por lo regular jóvenes y lindas que los acompañan hasta dejarlos debidamente acondicionados.

El movimiento de huéspedes

A la puerta del " Hotel" dos parroquianos con sus bellas conductoras
A cosa de las siete empiezan a llegar las lecheras y vendejeras, con sus animales de ronzal. Para todas- y para todos- tiene el amigo Peñalba un saludo gracioso y una frase ocurrente dentro de la mas absoluta corrección.
Conoce a las parroquianas una por una y sabe los nombres y las señas de cada burro a los que procura colocar todos los días en un mismo sitio, después de ayudar a la descarga de las cestas y acompañar hasta la puerta a las aldeanas, a las que despide con la misma amabilidad con las que el director de un Palace cualquiera despediría a quien viniera a diario a proporcionarle un buen cliente.
Repartida la leche o vendida la fruta o las hortalizas , las aldeanas vuelven a media mañana al Hotel , recogen su caballería, amorosamente cuidada por Peñalba, durante las dios o tres hora de la permanencia allí, y después de cargadas las cestas en las que fueron colocados, siempre con la ayuda de Peñalba, los artículos adquiridos para el consumo en el caserío, abonan al "Maitre" los diez céntimos de peseta que importa la "pensión" diaria y casi nunca falta la "propineja", consistente en una lechuga, un puñado de cerezas , un par de pimientos o algo así por el estilo.
Y una vez vacío el " hotel", cuando ya no se puede decir , como el vendedor de marras " que hay mas burras que burros", el amigo Peñalba requiere la escoba y el cubo del agua  y  se enzarza en una limpieza escrupulosa que deja el local como para que puedan darse en él conferencias sobre higiene.
Los residuos , que constituyen un excelente abono se utilizan para los arboles propiedad del Municipio, y para la huerta del Asilo de ancianos desamparados del barrio de la Campa.
Toda esta labor diaria compasada , como hemos dicho con seis pesetas y las propinas de las aldeanas, no impide al amigo Peñalba, popularisimo en Erandio, sustituir  a los celadores del Cuerpo de Arbitrios Municipales en ausencias y enfermedades.

Datos estadísticos

En el largo corredor que constituye el salón central y único del "Hotel Orejas" caben , perfectamente colocados y atados a la barra ciento ocho animales de actitud paciente y pensativa.
El termino diario de Entradas, que Peñalba anota diariamente en un libro , pues es como hemos dicho un administrador modelo es de unos ochenta orejudos huéspedes. Esto demuestra que el Ayuntamiento no busco en esta instalación un propósito de lucro, pues sesenta huéspedes a diez céntimos, dan justamente las seis pesetas de los emolumentos diarios del "Maitre". No queda siquiera para amortización del edificio.
Hubo un día , sin embargo, en el pasado mes de Octubre, en el que llegaron a reunirse en el "Hotel Orejas", nada menos que noventa y ocho clientes. No sabemos si habrá sido con ocasión de celebrarse alguna asamblea anual de las que los rotativos no hubieran de ocuparse por falta de invitación.
El amigo Peñalba nos mostró unos libros en los que consta que a los nueve meses y doce días de funcionamiento del "hotel" había alojado en él al burro numero 24.000.
Una vez mas comprueban los hechos las noticias que desde los tiempos prehistóricos se tienen sobre el carácter pacifico del caballo del pobre, pues desde que se inauguró este establecimiento modelo no se registró la mas mínima desavenencia entre los huéspedes, a pesar de haberlos a diario de uno y otro sexo. No así entre sus conductoras , que alguna que otra vez riñeron por rivalidades de venta o cuestión de novios, interviniendo siempre como amigable componedor y siempre con éxito notable, el amigo Peñalba , que para todos tiene una solución y que en cualquier momento esta dispuesto a velar por al buen nombre  y por la tranquilidad del establecimiento que dirige.

Roger De Juval
Erandio 5 de Julio de 1931
El Noticiero Bilbaíno



A LO LARGO DE LA RIA

UNA SEGUNDA PARTE
DE ERANDIO AL PUERTO FRANCO

La desembocadura de la ria de Bilbao. a la izquierda Las Arenas, a la derecha Portugalete

ANTECEDENTES

Los podréis encontrar !oh estimados lectores!, volviendo vuestros  ojos a un numero del mes de marzo de esta misma hoja volandera , en que os hice relato de un viaje en tranvía por la margen derecha del Nervión, desde el Arenal hasta el nuevo muelle embarcadero del Desierto Erandio.
De entonces acá muy pocas variaciones ha habido , aparte las naturales del poco trafico marítimo que aun queda , en toda la extensa zona de atraque , que por ambas bandas se extiende desde el puerto del Arenal hasta la desembocadura del Galindo.
El mas importante de los cambios operados es el que ofrece a la vista la importante mole del  vapor-turrex británico "Tuskar Ligth" atracado en "la pastelería" a la entrada  de Erandio, donde se procederá a su desguace.
Y no es el alto tonelaje ni la forma no muy vulgar del barco ingles lo que hace que se le considere como cosa destacada, sino el hecho de haber estado a punto de hacerse celebre para toda una larga temporada de años  y mas años si ni hubieran  sobrevenido un par de pequeños inconvenientes  que se opusieron a su celebridad; el primero , el nombre del barco, contra el que se estrellaron incomprensiblemente fotógrafos y reporteros , que lo interpretaban cada cual a su manera , y luego, la picara circunstancia de que las terroríficas bombas  descubiertas a su bordo, con gran espanto de sus descubridores y con múltiples aspavientos  y sigilosas maniobras de desembarque  y conducción a  lugar seguro, resultaron ser.. no ya  inofensivas, sino  altamente beneficiosas boyas lumínicas de salvamento, que hubiera reconocido  a simple vista el primer hombre de mar  a quien se hubiera interrogado.
Quedamos pues, en que hemos hecho ya un relato , mas o menos ajustado  a la verdad, de lo que es la ría de Bilbao hasta Erandio, y aun hasta Axpe, ya que allí nos llegamos a pie desde que "ande Roque" dejamos el tranvía.
Y, por tanto, es en Axpe donde hemos de reanudar el hilo de nuestro paseo por la margen derecha del Nervión, hasta que , al llegar  a Las Arenas, crucemos el transbordador para seguir a pie en demanda del puerto franco.
Muelle del Arenal en 1926

REVISTA EN AXPE

Henos, pues, ya detenidos aquí, en Axpe, esperando el tranvía que ha de llevarnos hasta el Puente.
Entretanto, veamos que hay aquí digno de sacarlo hasta los puntos de la pluma , para que conste en esta crónica fotográfica, literaria y dominical.
Da principio la Dársena con la hormigonera, o lo que sea , de Obras y Construcciones , y con un muelle atracadero de barcos  de pesca , en el que tan pronto se ven los "bous" o las " parejas" de la matricula de Vigo, como los vaporcitos de Bermeo , o los asturianos , o los que tienen aquí mismo las oficinas y los almacenes de su armador.
Hacia el centro de la Dársena están dos barcos deposito de carbón, uno de ellos el famoso " Cabo Silleiro", en el que , hace ya  !ay! , un cuarto de siglo, hizo un memorable viaje el autor de estas lineas, desde Alicante directo a Santander, en calidad de pasajero- marinero gratuito, picando barraganetes y pintando candeleros, y bebiendo a todo pasto, en botijo y a gollete, el vino que se extraía facilmente  de los bocoyes que en gran numero  constituían el único cargamento del vapor.
El "Cabo Silleiro"
Atracados en el muelle frente a Las Delicias están los vapores "Fruniz" y "Atalaya", que no se sabe si están amarrados, o en reparación, aunque acaso sea , y fuera preferible esto ultimo.
Y en el centro de la Dársena, en andana, o mejor dicho en dos andanas, están, estos si que amarrados  de veras, diez grandes barcos de diverso tonelaje , además de uno a medio desguazar, que hasta en esta operación de deshacer , que parece tan sencilla, han surgido dificultades que determinaron el amarramiento.
Los diez barcos inmovilizados son : el "Zabalvide", el "Lolin", los Cabos "Torinaña", "San Sebastian", "Corona", y "Roca", el "Oyarzun", el "Juli", el "Erandio" y el         , todos de nuestra matricula, a excepción de los "cabos " que como se sabe están matriculados en Sevilla.
Finalmente, completan la visión de la Dársena de Axpe , este ultimo muelle donde atacan para descargar el pescado y proveerse de lo necesario los pesqueros de las factorías erandiotarras, y este fondeadero-maremagnun , donde se inician inconsideradamente los múltiples J.O.P.o sea las dragas, ganguiles, gabarras, equipos de buzos, y botes de todos los tamaños de la Junta de Obras del Puerto de Bilbao.
En la Dársena de Axpe: una aglomeración de buques que no es una muestra de actividad mercantil , sino todo lo contrario.
PROSIGAMOS

Vemos ya avanzar un tranvía ; pero como nada nos cuesta, mientras llega  a nuestra altura echamos una ojeada a la orilla de enfrente y vemos que donde en Marza estaba el correo "Habana" esta ahora el "Cristóbal Colon". Diremos en secreto que no es que  hayamos diferenciado con la vista ambos barcos , que son sensiblemente iguales, sino que sabemos que aquel marchó y este vino.. porque lo hemos leído en los periódicos.
El "Habana" 
Miramos también y con harto sentimiento a los Astilleros de Sestao , que columbramos frente  a frente , y nos convencemos una vez mas de que en las amplias gradas no hay ni siquiera una quilla de remolcador. Dicen que si se va a construir en breve. ¿Sera verdad? Así sea.
Ya nos hemos montado en el "U-24", no es un submarino, sino  un tranvía , de los de construcción valenciana, poco simpáticos al personal tranviario, pero preferibles hablando "en viajero" a los de la serie A , venerables antiguallas perfectamente "chatarrables". Abrimos el amplio ventanal, que por algo hemos dejado ya por la popa el mes de Mayo, y empezamos el ejercicio de contemplación de la parte que nos cae a la izquierda, pues como el otro día no queremos hoy nada con la entrada a Astrabudua, ni en las canteras de Axpe , ni en la Ceramica, ni en el campo de polo de Lamiaco, ni en nada en fin, de lo que puede verse por este lado hasta llegar a Las Arenas.
Por otro lado, si, vemos en primer lugar, el trozo de ría convertido en marisma, en el que se construyen los grandes cajones metálicos para la prolongación del rompeolas de Santurce y ese otro tambor o lo que sea, que nos dicen que va a ser uno de los basamentos del próximo puente de Deusto.
Mirando hacia la ría , vemos pasar navegando aguas arriba un vapor harto conocido: el "Caruso", que como cada tres días viene de Avilés con carbón, y enfrente contemplamos el extenso muelle de " La Vizcaya" en el que no fallan el "Marques de Urquijo", o el "Jaime Girona " o el "Faustino R. San Pedro " contribuyendo con el carbón que traen de Pravia , a aumentar la altura de las grandes montañas de negro combustible que forman una cordillera tan larga como el muelle.
El "Marques de Urquijo"

No falta tampoco algún "Cabo", o algún vapor extranjero tomando carga de lingote, y al final, donde empieza el fino espigón que cierra por un lado la ensenada de Galdames, veremos indefectiblemente un ganguil de A.H.V. recogiendo a bordo con gran aparato de nubes de vapor y algunas veces de explosiones que dan miedo, las "tortas" de escorias y cenizas que han de ser arrojadas al agua en alta mar.
 Seguimos avanzando, como se decía en los partes de guerra , y nos encontramos a la altura de la Vidriera, con un barco alemán, el " Leader" o el "Hero" u otro cualquiera de la contraseña  amarilla y azul en la chimenea, descargando tablas para unos almacenes de Las Arenas.
Estamos frente a frente con la dársena de Galdames, en la que vimos lo que aun hace poco tiempo no era posible ver; una nube de palos y chimeneas que destruyen  la soledad en que antes se encontraban el " Goizeko-Izarra" y algunos otros yates pequeñitos  que hacen del fondo de aquella Dársena su estación de invierno.
La fragata alemana "Passat"
Nada menos que once barcos están "amarrados " en este rincón , de popa al muelle de La Iberia, de tal modo que mirados de frente , tienen de fondo las altas chimeneas  y las construcciones industriales de "La Vizcaya" de Sestao.
Son estos once barcos el panameño "Vat" y los españoles "Jata-Mendi", "Urkiola -Mendi", " Aizkorri- Mendi", "Ordunte-Mendi", " Alava", "Irati", "Candina", "Guecho", "Zorriola", e " Indauchu".
Triste espectáculo el que ofrecen estos once barcos, alguno de ellos muy modernos, en la amplia Dársena, donde generalmente solo suelen verse los norteamericanos " Ogontz" o " Carlton", que traen carga general  o los ingleses que vienen de Manila  o de Calcuta, con copra o yute, aparte de los remolcadores o los barcos pequeños que atracan a los muelles a tomar cargamento de mineral.

La Dársena de Galdames, con sus once barcos que esperan..
A propósito ¿ Que barco es aquel que esta en el cargadero numero 1 , aquel de alta chimenea negra, con una cruz verde aspada sobre fondo blanco? Pues nada menos que nuestro viejo amigo el " Compostela" el que siendo de matricula gallega- de Ribeiro, si no hay ofuscación en mi memoria, conocimos en Coruña , allá a principios de siglo, el que vimos en la hermosa bahía de Mahon, en Junio de 1903, ahora va a hacer 29 años; el que estuvo, en fin mas de dos lustros  amarrado y casi abandonado en Axpe. Da gozo verle, rejuvenecido, pintado, con las finas lineas que siempre tuvo, hecho un barco moderno después de tantos tumbos por esos mares.! Que verdad es que solo los montes son los que no se encuentran!.

A LA OTRA BANDA

El autor cruzando el puente

! Las Arenas!. Pie a tierra . Y al transbordador que ahora llega. Tantas fotografías como se han sacado del puente completo , y tan pocas en detalle.Vamos a hacer una de estas ultimas. Y aquí esta , con la barquilla a pocos pasos de la margen  y el autor de estas lineas contemplando al fotógrafo , al que luego tiene que esperar en Portugalete, pues pasará al viaje siguiente.
Y ya en Portugalete, bueno es seguir andando de cara al mar , porque para llegar a Santurce no es cosa de esperar  a que sea hora de tren o de autobús, ni es agradable subir la empinada cuesta del Medio, después de Victor Chavarri, y mas después de los Capitanes Galán  y Garcia Hernandez, para tomar asiento en un tranvía que invierte diez minutos en lo que falta para terminar lo que falta de este recorrido.
Así, siguiendo la linea de chalets  del muelle, torcemos a la izquierda y luego a la derecha , dejando a un lado el malecón que conduce  a la antigua torre señales y nos vamos por el Relleno hasta Santurce.

OTRO ALTO

Y empezamos a notar que como la otra vez, aunque tampoco tenemos prisa, se nos ha hecho demasiado tarde.Dejaremos pues, para otro día  nuestra impresión del puerto santurzano y del Deposito Franco, donde de tarde en tarde puede verse  aun algún arrogante velero y aprovechando la circunstancia de tener la estación enfrente, nos metemos en un tren , que a los treintayseis minutos justos nos de la al pie  del estribo izquierdo del puerto del Arenal.

Roger de Juval
Bilbao,  5 de Junio de 1932
El Noticiero Bilbaíno

miércoles, 25 de julio de 2012

Don Antonio de Trueba



Trueba y el Noticiero.

Don Antonio de Trueba


Memorias de un testigo.

Han pasado 31 años desde el día en que, en medio de un verdadero diluvio, una triste comitiva acompañó hasta su última morada los restos mortales de aquel poeta sencillo y tierno a quien el pueblo, siempre expresivo, bautizó con el significativo mote de “Antón, el de los cantares”.

Muy niño  era el cronista por aquel entonces y no hubiese pensado jamás en que llegara a ocupar  un puesto alrededor de la misma mesa donde el poeta vizcaíno esculpió  más de una, más de veinte de aquellas jugosas estrofas llenas de maravillosa hermosura, de sencillez y sinceridad.

Y sin embargo, vine  un día por la amabilidad de los propietarios de esta publicación, que no por mis merecimientos, a formar parte de la redacción que  como nota de  abolengo indiscutible tiene la de haber cobijado en su seno por largos años, al ilustre poeta cuyo recuerdo conmemora hoy la villa de Bilbao, por obra y gracia del esfuerzo de los que en vida fueron sus más fieles amigos y sinceros admiradores.

Y puestos a soñar sin cerrar los ojos, evoco los días pasados y hago un llamamiento a la imaginación, para que me muestre, tal como ellos fueron, los tiempos en que don Antonio de Trueba escribía sobre la misma mesa en  que ahora trazo éstas mal pergeñadas líneas, que quiero que vayan dedicadas íntegramente a su recuerdo.

Corría el año 1888, penúltimo de la vida del poeta y dirigía entonces el Noticiero su inolvidable fundador don Manuel Echevarria, padre de una generación de hombres buenos,- él les inculcó la bondad,-  que supieron conducir la empresa que les confió a puerto de segura salvación, siguiendo siempre el rumbo directo, marcado en la bitácora de la honradez sin tacha y del estricto cumplimiento del deber profesional.

Formaban parte de la redacción además del insigne vate encartado, el redactor-jefe Sr. Albéniz, después director de “El Liberal”, don Ciriaco Zavala, don Valentín Reparaz, don Luis Echevarría, hijo del fundador y director cuando aquel nos abandonó para pasar a otra vida en que encuentra el descanso harto merecido a su laboriosa existencia, y don Juan Zabala, hermano de don Ciriaco, único superviviente y en la actualidad probo funcionario del municipio bilbaíno.

Monumento en su recuerdo el los Jardines de Albia.


Colaboradores y contertulios había muchos, entre ellos don  José María Lezama, marqués de Casa Torre, que mantuvo durante mucho tiempo una campaña en favor de la restauración y embellecimiento de la famosa torre de Santiago.

Don Antonio de Trueba ostentaba entonces, la dirección de “La Hoja Literaria que todos los lunes aparecía en “El Noticiero” por la cual desfilaron innumerables firmas que llegaron a ser, y muchos ya lo eran entonces, cotizadísimas  en el mercado de los valores literarios.
Cuando llegaba  don Antonio a la redacción, que entonces estaba instalada en el mismo edificio que estaba el Gobierno Civil, o sea en el primer piso de la casa nº. 3 de la calle de Santa María, eran de ver las muestras de consideración y afecto que le dispensaban sus compañeros de trabajo.
Y no tiene nada de particular esto, si se considera que Trueba era un verdadero niño, alegre, decidor, incapaz de ofender a nadie y excelente consejero para cualquiera que necesitase oír  su opinión, siempre autorizada, sobre cualquier asunto.
Las únicas cosas  que ponían alguna vez de malhumor al insigne cantor  de los campos vizcaínos, eran el oír  que llamasen a la puerta de la redacción y el hecho de que se llevasen los billetes para los teatros personas que luego no supieran concretar en dos líneas su opinión sobre las obras a cuya representación acababan de asistir.
Para evitarse en lo posible éstas dos causas de enojo, no encontró don Antonio medio más apropiado que el de colocar en sitio bien visible de la entrada, un cartel que decía así:

"Sin que estar cerrado importe
y aunque haya dentro la mar,
levántese el picaporte
y adelante sin llamar”

Y otro que rezaba de esta manera:

“Quien lleve los billetes del “Noticiero”
ha de ser, por lo menos, gacetillero.
Y si se atreve escribirá  una crónica,
pero muy breve".

Por donde se verá, en cuanto al primer cartel, que don Antonio de Trueba se adelantó en un cuarto de siglo a las modernas placas esmaltadas  con el consabido y lacónico " Pase usted sin llamar" que hoy  adornan las puertas de casi todos los escritorios.
Fuera de estas dos causas de fútil encocoramiento, no había nada que alterase la ecuanimidad del poeta, que era siempre el primero en dar la mano a todo el que se presentara con condiciones de aspirar a ser algo en el mundo literario.
Recuerdo en su pueblo natal.

Casa en la que vivió su infancia.

Vivo ejemplo, y haga Dios que permanezca vivo muchos años, de lo que consignado  queda, es el ilustre periodista, decano de los de Bilbao, don Tomás Camacho director desde hace muchos años del diario vespertino que lleva el mismo nombre del río que da vida y riqueza a la Villa de don Diego. Era don Tomás Camacho un modesto empleado del Ferrocarril del Norte y en sus ratos de ocio, se dedicaba a fomentar la literatura y su forma más bella: la poesía.

Súpolo don Antonio de Trueba, por mediación de don Juan E. Delmás, otro escritor ilustre y colaborador asiduo  de El Noticiero, y cuando tuvo ante sí  al "factor que hacía versos" le pidió una prueba de sus producciones para juzgar por sí mismo del merito que entrañasen.
Ni corto ni perezoso, le llevó don Tomás dos cuadernos de más de 50 hojas cada uno, nutridas de renglones cortos. Don Antonio tuvo la paciencia de leer todo aquel fárrago  de versos y después de leídos, condenó sin piedad, tachándolos, muchos de ellos, señaló correcciones necesarias en otros y sólo dejó incólumes cinco o seis composiciones. Cuando el vate fue a enterarse del dictamen de don Antonio, éste le dijo:

-Mucho bagaje traía usted joven, afortunadamente yo lo he aligerado un poco. Escriba usted y atrévase  con más altas presas, que no le faltan condiciones para ello. Y si puede usted escriba en prosa. Y sobre todo escriba con sencillez.
Y Camacho  escribió y triunfó, escribe y triunfa todavía.
Lo mismo que don Tomás, alentó y protegió Trueba a muchos que luego fueron excelentes periodistas, que sabe Dios lo que hubieran sido sin  la cariñosa ayuda moral de don Antonio.
Entre ellos me  complazco en citar a mi personal amigo y compañero don Ignacio de Echevarría, que durante muchos años utilizó  en El Noticiero el seudónimo de “Chimbo” y que ahora, para su provecho, ocupa un merecidísimo puesto en la representación de la Corte  en las Diputaciones vascas.
No sólo a los escritores protegía el gran escritor. También a los que llegaban a él en demanda de un medio para ganarse honradamente la vida, les ayudaba en cuanto estaba en sus manos al hacerlo. Esto  pueden atestiguarlo el inteligente administrador del Noticiero, don Wenceslao Caldera y su hermano don Braulio, empleado de los talleres a quienes Trueba colocó en la casa hace treinticinco  años y en ella continúan con gran satisfacción de todos.
Y en tanto que se desvivía  por todos, don Antonio nada hacía por sí. Pudo ser mucho y no fue casi nada. Otros, con menos méritos que él, escalaron grandes puestos, mientras que el poeta se conformó con el cargo de Cronista y Archivero de Vizcaya, cuando unas Juntas Generales acordaron confiárselo, sin que él lo hubiese solicitado.
Sencillo hasta la exageración, ni se cuidaba del aliño en el vestir, ni disfrutaba con otra cosa que con dar largos paseos a pie por montes y valles, admirando siempre el riente paisaje de su querida Vizcaya. ¡Qué cúmulo  de cosas podría seguir diciendo con relación al poeta cuya desaparición lloran las provincias vascas y España entera, desde hace 31 años...!

Pero es imposible dar más extensión a este artículo, que no ha de ir  sólo en el recuerdo que hoy dedica a Trueba  El Noticiero y no tengo más remedio que dar paz la pluma sin acabar de expresar tantas cosas como  yo quisiera.

Quede, pues, esto aquí, y que otras mejores plumas que la mía, continúe el coro de alabanzas de llorado vate, honra y orgullo del país en que nació y donde pasó los mejores y más largos años de su vida.
 Yo, el menos indicado en esta casa, por razón del poco tiempo que en ella llevo, no he  de monopolizar la figura de don Antonio, que aún pasados 31 años, flota en el ambiente que rodea a esta mesa en que ganamos el pan de cada día los que seguimos haciendo “EL NOTICIERO BILBAINO”.

Rogelio Juanes.
Roger de Juval.
Bilbao
El Noticiero Bilbaíno
Bilbao 9/3/ 920.


martes, 24 de julio de 2012


La hidroterapia y la moda

  Balneario de FITERO

Repasando estos días las "Notas de Sociedad" de los periódicos bilbaínos, se encuentran muy á menudo los nombres de distinguidas familias que, siguiendo los impulsos de la moda, han salido para diferentes balnearios del Extranjero sobre todo para los situados en la vertiente francesa de los Pirineos, donde por lo visto, abundan las aguas salutíferas,que es una bendición de Dios .¿ y un negocio redondo para sus explotadores.? -

Balneario de Carranza

No nos llamaría la atención esto, si no viéramos en ello mas que un legítimo deseo de recobrar la salud perdida mediante la aplicación entendida y científica del sistema hidroterápico, tan ensalzado en todo tiempo por la ciencia médica; pero es el caso que en esta especie de emigración temporal de nuestras clases adineradas, se ve con toda claridad un deseo manifiesto de rendir culto á la moda, i la tirana Moda qué tantas gentes encadena a su carro, sin que en ello intervenga de manera alguna la necesidad, ni aún la conveniencia.


No están lejanos aún los tiempos que el buen bilbaíno, dueño de algunos billetes de los grandes, iba con su familia  ó  solo, cuando la época era llegada á darse sus remojones en Zuazo, en Zaldívar, en Molinar ó en la Muera, ó en cualquiera otro de los infinitos balnearios que tenemos en nuestra región ó en las vecinas, y entonces se nos figuraba como un caso extraordinario y digno de admiración que alguno se decidiese á llegar hasta la Toja ó Mondáriz, ó hasta otros situados en apartadas provincias de la nación hispana, siendo verdaderas excepciones que podían contarse con los dedos de una mano, y sobraban dedos, los que trasponían la frontera sin otro objeto que bañarse.
Balneario de Urberuaga.

Pero sobrevino la fiebre de los negocios, y el delirio de grandezas se apoderó de las buenas familias bilbaínas, empujándolas, en un tiempo, á la adquisición de  las famosas Auroras, mas tarde con motivo de la guerra, al pugilato de la compra de Navieras y luego, con las ganancias obtenidas, á rivalizar en lujo, llenando sus casas de muebles costosos y perfectamente inútiles.. Comprando automóviles, pianolas, cuadros de firmas acreditadas, etc. etc.,

Ahora, restablecida, en cierto  modo la  ley mundial, se presenta una nueva modalidad de esta manía de gastar dinero, y es el vicio de ir á buscar al extranjero lo que tenemos de sobra en  España: aguas medicinales.
Balneario de La Muera



Y mientras los  excelentes establecimientos termales de la región vasca y del resto  de España se encuentran poco menos que desiertos, en sus similares de la vecina república bullen las gentes que hablan el castellano  que por rendir culto a la moda, se avienen   a un régimen de restricciones en la alimentación que en España no existe, sentándose todos los días a una mesa en que figura  el pan negro y tasado que aquí desdeñarían y que allí tienen  que comerlo por no haber otro.
Además, estos nuevos emigrantes  de cartera provista, creen encontrar  una gran economía en la baja de los francos, y alucinado  por la aparente ventaja adquieren en Francia artículos sobre todo para uso de las damas, que creen de extraordinaria baratura, cuando en  realidad aquí mismo podrían comprarlos a igual o menor precio sin contar con que luego, al repasar la frontera el gravamen aduanero viene a sobrecargarles de un modo que no compensa la pueril satisfacción de poder decir con más ó  menos énfasis: "Esto lo adquirí en Francia cuando estuve en los baños”.
Mondariz

No les parece a los buenos bilbaínos que va siendo hora de que aprovechemos mejor lo que tenemos  en casa sin necesidad de ir a buscar fuera  de ella cosas bastante peores y mucho mas costosas,?

Roger de Juval
El Noticiero Bilbaino
Viernes 23 de julio de 1920.